Fiebre del Dengue: Tendencias e Impactos Durante el COVID-19
Examinando el aumento de casos de dengue en medio de la pandemia de COVID-19.
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Tabla de contenidos
La fiebre del Dengue es causada por cuatro tipos de virus del dengue (DENV 1-4) que se transmiten a través de picaduras de Mosquitos. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza y otros signos similares a los de la gripe. Esta enfermedad se está convirtiendo en un problema mayor en todo el mundo, ya que se reportan muchos más casos y muertes cada año. Por ejemplo, los casos reportados saltaron de unos 505,000 en el año 2000 a más de 5 millones en 2019, y el número de muertes también aumentó significativamente durante ese tiempo.
El medio ambiente juega un papel clave en cómo se propaga el dengue. Factores como el clima y el Comportamiento humano pueden afectar cómo se crían los mosquitos y con qué frecuencia entran en contacto con las personas. Esto tiene serias implicaciones para la salud pública y la economía en muchos países.
La pandemia de COVID-19 que comenzó en 2020 interrumpió muchos aspectos de la vida, incluyendo los esfuerzos para controlar el dengue. Los países implementaron varias medidas de salud pública como el distanciamiento social, el aislamiento y el uso de mascarillas. Muchas personas se quedaron en casa, lo que afectó el comportamiento de los mosquitos y las interacciones humanas, influenciando potencialmente la transmisión del dengue.
Sin embargo, algunos expertos argumentan que la pandemia empeoró la situación del dengue. Los sistemas de salud estaban sobrecargados, lo que llevó a menos recursos para medidas de prevención y control del dengue. También hay preocupación de que muchos casos de dengue no se reportaron durante la pandemia, haciendo más difícil evaluar el impacto real de COVID-19 en la transmisión del dengue.
Dengue en el Sudeste Asiático
El sudeste asiático es una región donde el dengue es común. Cada año, hay aproximadamente 2.9 millones de casos de dengue y alrededor de 5,900 muertes relacionadas. Se estima que la carga económica de esta enfermedad es de unos 950 millones de dólares.
Durante la pandemia de COVID-19, los casos de dengue generalmente disminuyeron en la región, aunque algunos lugares como Singapur vieron un aumento. Esta inconsistencia resalta la naturaleza compleja de la transmisión del dengue y la necesidad de más investigación.
Los investigadores han estado analizando cómo el COVID-19 y las acciones tomadas para controlarlo impactaron en los casos de dengue. Por ejemplo, un estudio examinó los confinamientos en Malasia y encontró que llevaron a un aumento inesperado en las incidencias de dengue, posiblemente debido al cambio en el comportamiento de los mosquitos.
Otro estudio se centró en los efectos del COVID-19 en el dengue en el sudeste asiático y América Latina, encontrando una fuerte conexión entre las medidas de salud pública y un riesgo reducido de dengue. Las intervenciones por COVID-19 también causaron algunos cambios en el medio ambiente que, a su vez, afectaron los casos de dengue.
Hay un gran interés en estudiar cómo los factores ambientales como la temperatura y la humedad se relacionan con los casos de dengue, ya que estos factores cambian la forma en que se propaga la enfermedad. En Tailandia, los investigadores encontraron relaciones significativas entre la temperatura, la humedad y el dengue, pero los efectos pueden variar en diferentes áreas.
Desafíos de Datos y Enfoque del Estudio
Con el aumento del COVID-19, muchos gobiernos cambiaron su enfoque y recursos. Como resultado, puede haber habido una disminución en la atención al dengue, llevando a errores de juicio y subreportes de casos. Muchos estudios se han centrado solo en un país o región, y hay pocos que han mirado el contexto más amplio del sudeste asiático.
La naturaleza cíclica del dengue puede complicar los estudios. Por ejemplo, 2019 fue un año con un gran brote de dengue a nivel mundial, lo que hace difícil entender los efectos del COVID-19 al comparar datos solo de los años de la pandemia.
Para realmente entender el impacto del COVID-19 en el dengue, es importante mirar datos de múltiples años e incluir factores ambientales en el análisis. Este estudio busca llenar los vacíos de conocimiento examinando datos de Tailandia, Malasia y Singapur antes y durante la pandemia.
Los datos se categorizarán en dos períodos: antes del COVID-19 (2017-2019) y durante el COVID-19 (2020-2022). Al analizar el comportamiento de los mosquitos, los patrones climáticos y los casos de dengue a lo largo de estos dos períodos, el estudio espera obtener conocimientos más profundos.
El estudio utilizará datos de los ministerios de salud nacionales y fuentes de datos ambientales para recopilar información sobre los casos de dengue y las condiciones climáticas. Estos datos proporcionarán una imagen más clara de cómo los cambios ambientales impactan los casos de dengue a lo largo del tiempo.
Tendencias en los Casos de Dengue
El estudio encontró que los casos de fiebre del dengue muestran patrones fuertes a lo largo de los años. Cada país en el sudeste asiático tiene sus propias tendencias únicas de dengue. Singapur, por ejemplo, experimentó picos en casos que ocurrieron en ciertos años, mientras que Malasia y Tailandia tuvieron picos diferentes.
En Malasia y Tailandia, los datos sugieren que hay patrones estacionales significativos en los casos de dengue, pero estos patrones se interrumpieron durante la pandemia. Por ejemplo, a pesar de una disminución general en los casos, los picos todavía ocurrieron en meses específicos.
Usando herramientas visuales como gráficos y mapas de calor, los investigadores pudieron identificar estos patrones de manera efectiva. El análisis mostró que los picos estacionales tradicionales en los casos de dengue aún existieron durante el COVID-19, pero fueron menos pronunciados en algunos países.
Patrones Estacionales de los Casos de Dengue
Para entender mejor las estaciones en las que el dengue es prominente, el estudio utilizó una técnica llamada descomposición estacional. Esta técnica descompone los datos en tres partes: tendencia, variaciones estacionales y aleatoriedad.
Los hallazgos mostraron que durante las temporadas de lluvia y los meses con altas temperaturas, los casos de dengue generalmente aumentaban. En Singapur, el patrón se mantuvo consistente alrededor de la mitad del año, mientras que Malasia experimentó una distribución más uniforme de casos.
Al examinar datos mensuales, los gráficos resaltaron cómo los casos de dengue fluctuaron cada mes antes y durante la pandemia. Para Singapur, los casos normalmente aumentaban drásticamente entre mayo y agosto, mientras que Malasia mostró patrones diferentes en su totalidad.
En Tailandia, los datos sugirieron que los casos de dengue eran un poco más bajos durante el COVID-19, pero aún seguían patrones estacionales típicos. En general, los cambios en el comportamiento humano, junto con factores ambientales como la lluvia, jugaron papeles clave en estas tendencias.
La investigación reveló dinámicas interesantes a nivel subregional en Tailandia, donde diferentes áreas experimentaron el dengue de maneras únicas. Algunas áreas vieron picos más tempranos y otras más tarde, lo que sugiere que las condiciones localizadas afectan significativamente la transmisión.
Factores Ambientales que Afectan el Dengue
La relación entre los factores ambientales y los casos de dengue cambió notablemente durante la pandemia de COVID. Los investigadores utilizaron métodos para explorar estas conexiones en profundidad, monitoreando cómo factores como la temperatura y la humedad impactaron la transmisión del dengue.
En general, se sabe que las temperaturas más altas ayudan al virus del dengue a prosperar y aumentan la cría de mosquitos. Sin embargo, el estudio encontró que el impacto de la temperatura en los casos de dengue durante la pandemia no fue uniforme en diferentes regiones.
Por ejemplo, en el norte de Tailandia, la conexión entre la temperatura y los casos de dengue se volvió más pronunciada durante el COVID-19. Esto sugiere que a medida que las temperaturas aumentaban, también lo hacía el riesgo de dengue. Por otro lado, diferentes áreas de Tailandia y países vecinos mostraron respuestas variadas a los cambios de temperatura.
La humedad relativa también jugó un papel significativo. Un cierto nivel de humedad puede mejorar la cría de mosquitos, pero los riesgos asociados con este factor se ajustaron durante la pandemia. La investigación enfatiza que, aunque las condiciones ambientales son críticas, interactúan con una variedad de otros factores.
En ciertas regiones, las áreas que típicamente veían más lluvias mostraron un cambio en cómo afectaban los casos de dengue. Las altas lluvias junto con la pandemia resultaron en aumentos más significativos en la incidencia de dengue, especialmente en el norte de Tailandia.
Conclusiones y Recomendaciones para el Futuro
Este estudio destaca la naturaleza compleja de la fiebre del dengue y cómo su transmisión puede cambiar debido a varios factores como el medio ambiente y el comportamiento humano. Mientras es crucial monitorear las variables ambientales, es igualmente importante centrarse en las medidas de salud pública que pueden mitigar riesgos.
La prevención del dengue necesita un enfoque fuerte en el control de la población de mosquitos. Medidas simples como asegurarse de que el agua no se acumule en espacios exteriores pueden ayudar a reducir los criaderos de mosquitos.
Los países también deben priorizar los recursos de salud durante emergencias para asegurar la gestión continua del dengue. Debe haber un enfoque proactivo que anticipe aumentos en los casos de dengue debido a condiciones ambientales, permitiendo a las autoridades actuar rápidamente cuando sea necesario.
La colaboración regional entre las naciones del sudeste asiático podría mejorar significativamente los esfuerzos de manejo del dengue. Al compartir datos y estrategias, los países pueden controlar mejor los brotes y monitorear los casos emergentes.
A medida que el mundo avanza hacia una era post-COVID, comprender los impactos duraderos de la pandemia y los cambios ambientales en la transmisión del dengue será necesario. Los futuros estudios deben asegurarse de utilizar una amplia gama de fuentes de datos, incluida la información localizada, para ayudar a rastrear y gestionar la fiebre del dengue de manera efectiva.
Se deben hacer esfuerzos para aumentar la disponibilidad de datos relacionados con los casos de dengue a niveles locales y regionales. Esto no solo mejorará la investigación en curso, sino que también ayudará a comprender mejor cómo diferentes factores influyen en el brote de la enfermedad.
En resumen, aunque la fiebre del dengue es una preocupación seria de salud, la vigilancia cuidadosa y las intervenciones estratégicas pueden ayudar a controlar su propagación. Al abordar los factores ambientales y mejorar las estrategias de control de mosquitos, las comunidades pueden trabajar para reducir la carga de esta enfermedad.
Título: Unraveling varying spatiotemporal patterns of dengue and associated exposure-response relationships with environmental variables in Southeast Asian countries before and during COVID-19
Resumen: The enforcement of COVID-19 interventions by diverse governmental bodies, coupled with the indirect impact of COVID-19 on short-term environmental changes (e.g. plant shutdowns lead to lower greenhouse gas emissions), influences the dengue vector. This provides a unique opportunity to investigate the impact of COVID-19 on dengue transmission and generate insights to guide more targeted prevention measures. We aim to compare dengue transmission patterns and the exposure-response relationship of environmental variables and dengue incidence in the pre- and during-COVID-19 to identify variations and assess the impact of COVID-19 on dengue transmission. We initially visualized the overall trend of dengue transmission from 2012-2022, then conducted two quantitative analyses to compare dengue transmission pre-COVID-19 (2017-2019) and during-COVID-19 (2020-2022). These analyses included time series analysis to assess dengue seasonality, and a Distributed Lag Non-linear Model (DLNM) to quantify the exposure-response relationship between environmental variables and dengue incidence. We observed that all subregions in Thailand exhibited remarkable synchrony with a similar annual trend except 2021. Cyclic and seasonal patterns of dengue remained consistent pre- and during-COVID-19. Monthly dengue incidence in three countries varied significantly. Singapore witnessed a notable surge during-COVID-19, particularly from May to August, with cases multiplying several times compared to pre-COVID-19, while seasonality of Malaysia weakened. Exposure-response relationships of dengue and environmental variables show varying degrees of change, notably in Northern Thailand, where the peak relative risk for the maximum temperature-dengue relationship rose from about 3 to 17, and the max RR of overall cumulative association 0-3 months of relative humidity increased from around 5 to 55. Our study is the first to compare dengue transmission patterns and their relationship with environmental variables before and during COVID-19, showing that COVID-19 has affected dengue transmission at both the national and regional level, and has altered the exposure-response relationship between dengue and the environment. Author SummaryDengue fever is a typical tropical disease transmitted via mosquito bites. COVID-19 lockdowns have altered human-mosquito contact patterns that impacted dengue transmission. Additionally, lockdowns caused short-term environmental changes that affected dengue vector breeding. In fact, during the COVID-19 period, the normal prevention and treatment of dengue in many dengue-endemic countries was negatively affected due to the sweep of COVID-19, such as strained allocation of medical resources and misreporting of cases. Therefore, this offers a unique chance to study the impact of COVID-19 on dengue transmission, guiding targeted and reasonable prevention measures. We used a series of analytical approaches including time series analysis, space-time scan statistics, and distributed lag non-linear model to compare the differences in dengue transmission patterns and its exposure-response relationships with four environmental variables (average monthly precipitation, average monthly relative humidity, monthly maximum temperature, and monthly minimum temperature) before and during COVID-19 in three Southeast Asian countries: Malaysia, Singapore and Thailand at the province scale. We found that the dengue transmission pattern and its relationship with the environmental variables changed differently. For instance, seasonality and infections heightened in Singapore during COVID-19 and peak relative risk between max temperature and dengue has rose significantly in Northern Thailand.
Autores: Wei Luo, Z. Liu, Y. Ran, M. Li, Y. Zhou, W. Hou, S. Lai, S. Li, L. Yin
Última actualización: 2024-03-26 00:00:00
Idioma: English
Fuente URL: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2024.03.25.24304825
Fuente PDF: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2024.03.25.24304825.full.pdf
Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
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