Opioides y Demencia: Riesgos y Hallazgos
Un estudio revela que hay mayores riesgos de mortalidad con el uso de opioides en pacientes con demencia.
Yeon Mi Hwang, Jennifer M. Hah, Tina Hernandez-Boussard
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Tabla de contenidos
El dolor es algo que muchas personas experimentan, y para aquellos con demencia, puede ser aún más complejo. Esto se debe en parte a Problemas de salud relacionados con la edad, como la artritis y otros problemas que duran mucho tiempo. El desafío aquí es que cuando alguien tiene demencia, puede ser difícil para ellos comunicar qué tipo de dolor tienen. Esto dificulta a los médicos saber cuánto dolor realmente sienten estos pacientes.
Una forma común de manejar el dolor es a través de Opioides. Estos medicamentos se suelen dar para dolores de moderados a severos. Sin embargo, dar opioides a personas mayores puede tener muchos riesgos, como problemas para respirar, caídas, sentirse somnolientos o confundidos. Estos riesgos pueden ser especialmente altos al empezar el tratamiento, lo que es una gran preocupación para los pacientes con demencia que pueden no ser capaces de explicar sus síntomas claramente.
Debido a que los pacientes con demencia están en una posición tan vulnerable, varios estudios han investigado qué pasa cuando usan opioides. Un estudio encontró que las personas que usaron opioides por primera vez tenían más probabilidades de fracturarse la cadera. Otro estudio encontró que aquellos que tomaban opioides tenían más probabilidades de contraer Neumonía, una infección pulmonar grave. Una investigación más reciente examinó a pacientes en Dinamarca y descubrió un mayor riesgo de muerte dentro de seis meses para aquellos que comenzaron a tomar opioides en comparación con quienes no lo hicieron.
El objetivo del estudio
Este estudio se propuso averiguar cómo el inicio del tratamiento con opioides afecta la mortalidad a corto plazo, o la muerte, entre pacientes con demencia. Los investigadores compararon a personas que comenzaron a tomar opioides después de ser diagnosticadas con demencia con aquellas que ya los habían estado tomando antes de su diagnóstico. Querían ver si tener experiencia con opioides hacía una diferencia en cómo les iba a estos pacientes.
Para asegurarse de que los resultados fueran lo más precisos posible, se enfocaron en personas que tuvieron al menos tres chequeos médicos tanto antes como después de su diagnóstico de demencia. De esta forma, podían garantizar que estas personas recibían atención constante.
Configuración y población del estudio
La investigación se realizó en Stanford Health Care Alliance, un sistema de salud integrado con múltiples ubicaciones. Revisaron datos de un gran número de individuos que habían visto a un médico entre 2015 y 2024. De este grupo, identificaron a aquellos con un diagnóstico de demencia o deterioro cognitivo leve (DCL), que puede ser un precursor de la demencia. En última instancia, se centraron en individuos de entre 50 y 100 años y se aseguraron de excluir a quienes fallecieron poco después de una cirugía, ya que esto podría afectar los hallazgos del estudio.
El grupo final incluyó alrededor de 27,759 personas con demencia o DCL. De estas, aproximadamente la mitad había utilizado opioides después de ser diagnosticadas. Algunos de ellos habían tomado opioides antes de su diagnóstico, mientras que otros comenzaron después. Los investigadores querían comparar estos dos grupos.
Medición de resultados
El enfoque principal del estudio fue la mortalidad a corto plazo, específicamente observando la muerte dentro de los 14 días posteriores al inicio del tratamiento con opioides. También monitorearon muertes hasta 60 y 180 días después de comenzar el tratamiento. Para obtener las fechas de las muertes, utilizaron sus registros de salud electrónicos y registros de muertes estatales, asegurándose de capturar la mayor cantidad de muertes posible.
Los investigadores dividieron a los usuarios de opioides en dos grupos: aquellos que eran nuevos en el uso de opioides y aquellos que eran usuarios constantes. Esta distinción fue importante porque los opioides a menudo se prescriben para problemas de salud existentes, lo que podría complicar los resultados.
Descubriendo características de los pacientes
El estudio reunió mucha información sobre la salud de los pacientes antes de que comenzaran a tomar opioides. Esto incluía su edad, raza, peso corporal, estado de seguro, problemas de salud existentes y uso de medicamentos. Al observar estos factores, los investigadores pudieron obtener una imagen más clara de cómo el uso de opioides afectaba a diferentes grupos de pacientes.
Se centraron en problemas de salud que se sabe que están vinculados tanto a la demencia como al riesgo de muerte, como problemas cardíacos, enfermedades pulmonares y diversas otras condiciones. También tomaron nota de los medicamentos que podrían afectar la salud de los pacientes o que se recomendaron específicamente para el tratamiento de la demencia.
Análisis de datos
Los investigadores compararon las características de los nuevos usuarios y los usuarios constantes de opioides. Utilizaron pruebas estadísticas para ver si había diferencias significativas entre los dos grupos. Esto les ayudó a entender si el inicio del tratamiento con opioides tenía diferentes efectos según la experiencia previa con el medicamento.
Además, utilizaron un modelo para calcular el riesgo de muerte para los nuevos usuarios dentro de los primeros 14 días. Este modelo les ayudó a ver cómo diferentes factores de salud influían en la probabilidad de mortalidad.
Hallazgos clave
Uno de los hallazgos más significativos fue que aquellos que eran nuevos en el uso de opioides tenían un riesgo mucho más alto de morir dentro de las primeras dos semanas en comparación con quienes los estaban tomando desde hace tiempo. Este riesgo elevado fue especialmente marcado entre quienes usaban opioides fuertes como morfina o fentanilo. Para los pacientes con demencia específicamente, el riesgo era aún mayor.
Curiosamente, el riesgo de muerte comenzó a equilibrarse alrededor de 51 días después de iniciar el tratamiento. Esto significa que después del período inicial, la disparidad en las tasas de mortalidad entre nuevos y usuarios constantes se volvió menos pronunciada.
Entre quienes murieron poco después de comenzar los opioides, muchos experimentaron problemas respiratorios, particularmente neumonía. Esto generó preguntas sobre si el uso nuevo de opioides contribuyó a estas complicaciones o si los pacientes ya tenían problemas subyacentes que se agravaron.
Causas de mortalidad
Para entender qué causó las muertes dentro de las primeras dos semanas, los investigadores revisaron notas clínicas de pacientes que fallecieron. Usaron herramientas avanzadas para identificar problemas de salud comunes mencionados poco antes de la muerte. Este análisis reveló que los problemas respiratorios fueron citados con frecuencia, especialmente la neumonía, que fue más común entre los nuevos usuarios de opioides.
Los investigadores también examinaron a pacientes que tenían neumonía antes de comenzar los opioides. Encontraron un vínculo significativo entre tener neumonía y un mayor riesgo de morir poco después de iniciar el tratamiento con opioides. Sin embargo, para aquellos sin neumonía, comenzar los opioides no parecía aumentar el riesgo de desarrollar neumonía.
Conclusión
Los resultados de este estudio sugieren que comenzar el tratamiento con opioides después de un diagnóstico de demencia puede estar relacionado con un mayor riesgo de mortalidad a corto plazo. Este riesgo es especialmente preocupante dentro de las primeras dos semanas de iniciar el medicamento. Dada esta información, es crucial que los proveedores de salud monitoreen de cerca a los pacientes durante este período crítico y consideren estrategias alternativas para manejar el dolor cuando sea posible.
Al combinar registros de salud electrónicos con información de registros de muertes y analizar notas clínicas no estructuradas, los investigadores pudieron obtener una vista más completa de la situación. Esto tiene importantes implicaciones sobre cómo se gestiona la atención médica para pacientes con demencia, particularmente en lo que respecta a las decisiones sobre el manejo del dolor.
En última instancia, para los cuidadores y profesionales médicos, este estudio sirve como un recordatorio de proceder con cuidado cuando se trata del manejo del dolor en pacientes con demencia, especialmente al considerar el tratamiento con opioides. Asegurar que estas personas vulnerables reciban la mejor atención posible permite un enfoque más reflexivo para manejar el dolor mientras se minimizan los riesgos.
Fuente original
Título: Short-Term Mortality Risk in Dementia Patients Initiating Opioids: A Retrospective Cohort Study Comparing New Users and Consistent Users
Resumen: ImportanceThe opioid epidemic continues to grow, and while the adverse effects of opioids are well-known, their impact on short-term mortality in patients with dementia or mild cognitive impairment (MCI) remains understudied, despite the high vulnerability of this population. ObjectiveTo evaluate the short-term mortality risk associated with initiating opioids in patients diagnosed with dementia or MCI DesignRetrospective observational cohort study SettingMultisite healthcare system in Northern California ParticipantsHealth records of 27,759 patients aged 50-100 with dementia or MCI, with encounters between January 1, 2015, and July 31, 2024. Exclusions included patients who died within 14 days of surgery, had fewer than three clinical encounters before and after diagnosis, or were first diagnosed with dementia/MCI at death. ExposuresInitial opioid use following dementia or MCI onset. Patients were categorized as new users (no opioid use in the prior year) or consistent users (prior opioid exposure). Main Outcome and MeasuresShort-term mortality risk, defined as death within 14 days of first opioid exposure, with additional monitoring up to 60 days after opioid initiation. Hazard ratios were calculated using Cox proportional hazards regression, adjusting for demographics, comorbidities, and medication exposure. We used GPT.3.5-Turbo to identify possible causes of death from unstructured clinical documentation, supplemented by data from California public death records. ResultsAmong 14,107 patients prescribed opioids following the onset of dementia/MCI onset, 9444 were new users and 4663 were consistent users. The cohort was predominantly female (56.0%), with a median age of 81 years (IQR:73-87). New users exhibited a 1.95-fold (95% CI, 1.55-2.46; P < 0.0001) increased risk of mortality within 14 days of initial opioid exposure compared to consistent users. Respiratory illnesses were more prevalent among new users who died within 14 days after opioid exposure (62% vs. 48%, P
Autores: Yeon Mi Hwang, Jennifer M. Hah, Tina Hernandez-Boussard
Última actualización: 2024-12-03 00:00:00
Idioma: English
Fuente URL: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2024.11.25.24317747
Fuente PDF: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2024.11.25.24317747.full.pdf
Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
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