Corales y Algas: Un Salvo Para los Arrecifes
Descubre la relación vital entre los corales y los dinoflagelados que sostiene los ecosistemas de los arrecifes.
Marina T. Botana, Robert E. Lewis, Alessandro Quaranta, Olivier Salamin, Johanna Revol-Cavalier, Clint A. Oakley, Ivo Feussner, Mats Hamberg, Arthur R. Grossman, David J. Suggett, Virginia M. Weis, Craig E. Wheelock, Simon K. Davy
― 9 minilectura
Tabla de contenidos
- La Pareja Poderosa: Corales y Dinoflagelados
- Frenesí Alimenticio: Fotosíntesis y Nutrientes
- Moléculas de Señalización: Los Mensajeros
- La Química de la Señalización: Entendiendo los Oxilipinas
- Un Profundo Análisis de los Octadecanoides
- Estudiando los Octadecanoides: El Experimento
- La Historia de Dos Simbiontes
- Cuantificando las Diferencias
- El Giro Esterequímico
- El Papel de las Lipooxigenasas
- El Intercambio de Compuestos
- Una Situación Estresante
- La Gran Imagen: Lo Que Todo Esto Significa
- Conclusión: El Futuro de los Arrecifes de Coral
- Fuente original
Los arrecifes de coral son como las ciudades submarinas del océano, llenos de vida y color. No solo son vistas bonitas; desempeñan un papel vital en los ecosistemas marinos. Pero, ¿qué hace que estas estructuras coloridas prosperen? La respuesta está en una asociación especial entre los corales y unas algas diminutas llamadas Dinoflagelados, específicamente las de la familia Symbiodiniaceae.
La Pareja Poderosa: Corales y Dinoflagelados
Los corales son criaturas vivas formadas por pequeños animales llamados pólipos. Tienen una relación simbiótica con los dinoflagelados, que viven dentro de los tejidos del coral. Piensa en estas algas como los chefs personales del coral. Usan la luz del sol para crear comida para el coral a través de un proceso llamado fotosíntesis. A cambio, los corales les dan a estas algas un lugar seguro para vivir y algunos nutrientes esenciales.
Esta asociación no es una solución única para todos. Hay muchos tipos diferentes de corales y dinoflagelados que se emparejan en combinaciones específicas. Esta diversidad les permite ocupar diferentes nichos en el entorno del arrecife, haciendo que el ecosistema del arrecife sea aún más complejo y robusto.
Frenesí Alimenticio: Fotosíntesis y Nutrientes
Los dinoflagelados preparan un buffet de delicias para sus socios corales. Producen azúcares, lípidos y aminoácidos, que son como barras de energía para los corales. Mientras tanto, los corales ofrecen a estas pequeñas algas un hogar acogedor y algunos materiales inorgánicos que necesitan para prosperar. ¡Es realmente una situación en la que ambos ganan!
Pero hay más en esta relación que solo comida. Al igual que en una buena amistad, la señalización celular juega un papel. Esto es cuando las células se comunican entre sí para reconocer a sus parejas y mantener la relación saludable. Varias moléculas ayudan en este proceso de señalización, asegurando que ambos socios estén en la misma sintonía.
Moléculas de Señalización: Los Mensajeros
Algunas de estas moléculas de señalización son pequeñas piezas de azúcares, péptidos y lípidos. Pueden pasar a través de las membranas que separan el coral y los dinoflagelados, lo que permite que ambas partes envíen y reciban mensajes. Esta comunicación ayuda a regular su asociación y a mantener el equilibrio necesario para una simbiosis exitosa.
Entre estas moléculas de señalización, los oxilipinas han ganado atención recientemente. Estos son compuestos especializados hechos de ácidos grasos que se producen cuando los corales y los dinoflagelados interactúan. Sirven como mensajeros importantes y desempeñan un papel en las funciones celulares de ambos socios.
La Química de la Señalización: Entendiendo los Oxilipinas
Los oxilipinas provienen de ácidos grasos, que son los bloques de construcción de las grasas. Los corales y los dinoflagelados generan estos oxilipinas a través de diferentes procesos. Algunos oxilipinas se forman cuando los ácidos grasos se liberan de la membrana celular. Otros pueden producirse a través de reacciones que involucran radicales libres, que son moléculas altamente reactivas.
La forma en que se producen estos oxilipinas puede variar. Algunos se crean con configuraciones específicas, llamadas estereoequilibrio, que determinan su forma. Esta forma puede influir en cómo estas moléculas interactúan con los receptores en las células. La configuración correcta puede llevar a una comunicación efectiva entre el coral y sus huéspedes algales.
Un Profundo Análisis de los Octadecanoides
Un grupo importante de oxilipinas se llama octadecanoides, que provienen de ácidos grasos de 18 carbonos. Estos compuestos se estudian principalmente en plantas, pero también juegan un papel en la relación coral-dinoflagelado. Se ha asociado a los octadecanoides con la formación de hormonas vegetales, pero ahora se están explorando en corales.
La investigación sugiere que diferentes tipos de octadecanoides podrían tener efectos variados en ambos socios de la simbiosis. Por ejemplo, ciertos octadecanoides parecen ayudar al coral a mantener su salud, mientras que otros podrían señalar estrés. Esta interacción de octadecanoides se sigue estudiando, pero resalta la complejidad de estas pequeñas pero poderosas moléculas.
Estudiando los Octadecanoides: El Experimento
Para entender cómo funcionan estos octadecanoides en la simbiosis coral-dinoflagelado, los investigadores se enfocaron en la anémona de mar Exaiptasia diaphana, también conocida como Aiptasia. Esta pequeña criatura se usa a menudo en estudios porque puede formar relaciones con diferentes tipos de dinoflagelados.
En una serie de experimentos, los investigadores analizaron cómo la presencia de diferentes especies de dinoflagelados afectaba la producción de octadecanoides en Aiptasia. Compararon la respuesta del hospedador cuando se emparejaba con un simbionte nativo, Breviolum minutum, frente a uno no nativo, Durusdinium trenchii. El socio no nativo fue de particular interés porque induce estrés en Aiptasia.
La Historia de Dos Simbiontes
Cuando la Aiptasia se mantenía sin simbiontes (aposimbiótica), producía tipos específicos de octadecanoides. Sin embargo, una vez que se unieron a cualquiera de los dinoflagelados, el perfil de octadecanoides cambió drásticamente.
En presencia de Breviolum minutum, las anémonas mostraron un aumento equilibrado de octadecanoides. Esta relación parecía sana, con los niveles de ciertos compuestos aumentando sin exagerarse. Pero, cuando se emparejaron con Durusdinium trenchii, las cosas se complicaron. Los niveles de algunos octadecanoides aumentaron significativamente, indicando que las anémonas podrían estar en un estado de estrés.
Cuantificando las Diferencias
Para cuantificar estos cambios, los investigadores utilizaron un método sofisticado llamado cromatografía supercrítica quiral acoplada a espectrometría de masas. Esta técnica, que suena muy elegante, les permitió separar e identificar los varios octadecanoides producidos en las diferentes condiciones.
En sus hallazgos, midieron un total de 84 octadecanoides en todas las muestras. Observaron diferencias notables en los tipos y cantidades de octadecanoides dependiendo de si las anémonas estaban trabajando con su simbionte nativo o no nativo. El amigable Breviolum minutum resultó en un perfil más equilibrado, mientras que el oportunista Durusdinium trenchii causó un pico en ciertos octadecanoides que sugerían estrés.
El Giro Esterequímico
No solo difirió la cantidad de octadecanoides, sino también su estereoequilibrio. La Aiptasia emparejada con el simbionte nativo produjo principalmente un tipo específico de octadecanoide, el enantiómero (R), mientras que aquellos con el socio no nativo produjeron mayormente el enantiómero (S).
Esta diferencia es importante porque la forma de estas moléculas puede influir en cómo interactúan con los receptores de la célula. Los patrones distintos sugieren que la Aiptasia puede detectar qué simbionte está hospedando y ajustar su producción de moléculas de señalización en consecuencia.
El Papel de las Lipooxigenasas
Un jugador clave en la producción de octadecanoides son las enzimas conocidas como lipooxigenasas. Estas enzimas ayudan a convertir los ácidos grasos en varios compuestos de señalización. Los investigadores identificaron nuevos tipos de lipooxigenasas en ambos dinoflagelados, que podrían ser responsables de los perfiles de octadecanoides distintivos que se ven en sus respectivas asociaciones con Aiptasia.
Estas nuevas enzimas lipooxigenasas son probablemente cruciales para asegurar que los dinoflagelados puedan producir de manera eficiente los tipos correctos de octadecanoides. La presencia de estas enzimas ofrece pistas sobre las vías bioquímicas involucradas en la asociación coral-dinoflagelado.
El Intercambio de Compuestos
La relación entre Aiptasia y sus socios dinoflagelados es dinámica. A medida que las anémonas prosperan en un estado Simbiótico, hay un intercambio continuo de octadecanoides. Mientras que ciertos octadecanoides aumentaron en las anémonas, otros parecían disminuir en los simbiontes.
Por ejemplo, el 13(S)-HOTE, un octadecanoide derivado de los dinoflagelados, se encontró transportado desde el simbionte hasta el tejido del hospedador. Esto sugiere que los socios se comunican y comparten continuamente compuestos vitales para apoyar la supervivencia del otro.
Una Situación Estresante
La presencia del no nativo Durusdinium trenchii pone a Aiptasia bajo estrés, lo que lleva a las anémonas a aumentar su producción de octadecanoides. Este aumento sirve como respuesta al estrés provocado por la asociación menos beneficiosa. Los cambios más pronunciados en el perfil de octadecanoides asociados con este simbionte indican la necesidad de Aiptasia de manejar el estrés y mantener algún nivel de homeostasis.
Por el contrario, la relación con el nativo Breviolum minutum parece más sana, con cambios menos drásticos en la producción de octadecanoides. Este equilibrio sugiere una asociación bien integrada, donde ambos organismos se benefician sin abrumarse mutuamente.
La Gran Imagen: Lo Que Todo Esto Significa
La intrincada danza entre corales, anémonas de mar y sus socios dinoflagelados ilustra un delicado equilibrio de cooperación y comunicación. Esta relación es vital para la salud de los arrecifes de coral y el entorno marino en general. Entender cómo funcionan estas asociaciones puede proporcionar ideas sobre cómo podríamos ayudar a proteger y restaurar los arrecifes de coral, especialmente a medida que enfrentan amenazas crecientes por el cambio climático y la contaminación.
Al desentrañar las complejas vías de señalización y los intercambios metabólicos entre estos pequeños organismos, los científicos pueden comprender mejor la salud de los arrecifes de coral. También puede ayudar a desarrollar estrategias para aumentar la resiliencia de los arrecifes de coral fomentando emparejamientos óptimos de hospedador-simbionte.
Conclusión: El Futuro de los Arrecifes de Coral
A medida que continuamos estudiando las relaciones entre corales y sus simbiontes, descubrimos más sobre cómo estos pequeños socios contribuyen a los ecosistemas vibrantes y esenciales de los arrecifes de coral. El potencial para nuevos descubrimientos es vasto, y a medida que aprendemos más, podemos tomar medidas para proteger estas ciudades submarinas.
¿Quién diría que criaturas tan pequeñas podrían tener un impacto tan grande? La próxima vez que pienses en los arrecifes de coral, recuerda el arduo trabajo de esos pequeños dinoflagelados y sus compañeros corales, uniendo sus fuerzas para crear el hermoso mundo submarino que apreciamos. Con un poco de comprensión y apoyo, podemos ayudar a mantener estas asociaciones prosperando por generaciones venideras.
Fuente original
Título: Octadecanoids as emerging lipid mediators in cnidarian-dinoflagellate symbiosis
Resumen: Oxylipin signaling has been suggested as a potential mechanism for the inter-partner recognition and homeostasis regulation of cnidarian-dinoflagellate symbiosis, which maintains the ecological viability of coral reefs. Here we assessed the effects of symbiosis and symbiont identity on a model cnidarian, the sea anemone Exaiptasia diaphana, using mass spectrometry to quantify octadecanoid oxylipins (i.e., 18-carbon-derived oxygenated fatty acids). A total of 84 octadecanoids were reported, and distinct stereospecificity was observed for the synthesis of R- and S-enantiomers for symbiont-free anemones and free-living cultured dinoflagellate symbionts, respectively. Symbiont-derived 13(S)-hydroxy-octadecatetraenoic acid (13(S)- HOTE) linked to a 13S-lipoxygnase was translocated to the host anemone with a 32-fold increase, suggesting it as a biomarker of symbiosis and as a potential agonist of host receptors that regulate inflammatory transcription. Only symbiosis with the native symbiont Breviolum minutum decreased the abundance of pro-inflammatory 9(R)-hydroxy-octadecadienoic acid (9(R)-HODE) in the host. In contrast, symbiosis with the non-native symbiont Durusdinium trenchii was marked by higher abundance of autoxidation-derived octadecanoids, corroborating previous evidence for cellular stress in this association. The putative octadecanoid signaling pathways reported here suggest foundational knowledge gaps that can support the bioengineering and selective breeding of more optimal host-symbiont pairings to enhance resilience and survival of coral reefs.
Autores: Marina T. Botana, Robert E. Lewis, Alessandro Quaranta, Olivier Salamin, Johanna Revol-Cavalier, Clint A. Oakley, Ivo Feussner, Mats Hamberg, Arthur R. Grossman, David J. Suggett, Virginia M. Weis, Craig E. Wheelock, Simon K. Davy
Última actualización: 2024-12-16 00:00:00
Idioma: English
Fuente URL: https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2024.12.15.628472
Fuente PDF: https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2024.12.15.628472.full.pdf
Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
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