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# Ciencias de la Salud # Anestesia

Monitoreo de Temperatura en HIPEC: Un Estudio

Este estudio analiza los métodos de monitoreo de temperatura durante la HIPEC y sus implicaciones.

Jung–Won Kim, Jin Ho Kim, Soojeong Oh, So Woon Ahn

― 7 minilectura


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Tabla de contenidos

La quimioterapia intraperitoneal hiperbárica (HIPEC) es un tipo de tratamiento especial usado para pacientes con cáncer que se ha esparcido por la zona abdominal. En vez de solo usar quimioterapia normal, HIPEC administra quimioterapia caliente directamente en la cavidad abdominal del cuerpo. Este enfoque ha mostrado que los pacientes pueden vivir más tiempo en comparación con los métodos tradicionales que solo ayudan con los síntomas.

El papel de la temperatura en HIPEC

La temperatura juega un papel importante en cómo reacciona el cuerpo durante HIPEC. Cuando el cuerpo se calienta, el corazón empieza a latir más rápido, y pueden haber cambios en los niveles de gases en el cuerpo, como el dióxido de carbono. Este aumento en la temperatura también puede provocar algunos cambios en el funcionamiento de nuestros cuerpos, por eso los médicos le prestan atención.

Curiosamente, investigaciones han encontrado que incluso un ligero aumento en la temperatura corporal puede afectar la memoria. Cuando personas sanas se calientan hasta justo debajo de 39 °C (alrededor de 102.2 °F), les cuesta recordar cosas comparado con cuando su temperatura corporal está normal. ¡Parece que el cerebro es bastante sensible a los cambios de temperatura!

Cómo manejan nuestros cuerpos la temperatura

Nuestros cuerpos no siempre tienen la misma temperatura en todas partes. Puede haber una diferencia de unos grados entre la temperatura central y la de la superficie. Normalmente, cuando la temperatura exterior cambia, nuestros cuerpos tienen trucos para mantener el equilibrio. Sin embargo, durante cambios rápidos, como enfriarse o calentarse, este equilibrio puede alterarse.

Durante Cirugías importantes que implican quitar mucho tejido canceroso, los pacientes generalmente se enfrían. Pero una vez que se introduce la quimioterapia caliente, las Temperaturas pueden dispararse. Este cambio repentino significa que monitorear cuidadosamente la temperatura es crucial para mantener todo bajo control.

Monitoreo de temperatura: por qué es importante

Monitorear la temperatura de manera precisa durante HIPEC es esencial. Hay varias formas de verificar la temperatura. La mejor y más precisa es a través de un tubo especial colocado en la arteria pulmonar. Sin embargo, este método puede ser bastante invasivo. Por eso a veces los médicos usan otros métodos como sondas en el esófago o nasofaringe (el área detrás de la nariz), así como termómetros de piel.

En nuestro estudio, queríamos averiguar cuán efectivo era el monitoreo de temperatura Nasofaríngeo en comparación con estos otros métodos durante HIPEC con cirugía adicional para remover el cáncer.

Configuración del estudio

Antes de empezar el estudio, obtuvimos el visto bueno del comité de ética del hospital. También obtuvimos el consentimiento por escrito de todos los pacientes para participar. Entre julio de 2019 y diciembre de 2022, recopilamos datos de pacientes que tuvieron esta cirugía junto con HIPEC.

Incluimos a 41 pacientes que cumplían con ciertas condiciones y excluimos a otros que no eran adecuados para estas técnicas de monitoreo de temperatura. Todos los pacientes recibieron el mismo tipo de anestesia durante sus procedimientos.

Cómo medimos la temperatura

Durante las cirugías, medimos las temperaturas en diferentes áreas. La temperatura de la piel se evaluó en la frente con un sensor especial, mientras que la temperatura nasofaríngea se revisó con una sonda. Otra medición vino de una sonda esofágica que se colocó en el esófago justo después de anestesiar a los pacientes.

Todas estas lecturas de temperatura se tomaron cada cinco minutos durante la cirugía. Luego analizamos las diferencias en las lecturas de temperatura entre estas áreas para ver cuán cercanas estaban.

Analizando los resultados

Para ver qué tan bien se alineaban las lecturas nasofaríngeas con los otros métodos, hicimos algunos análisis inteligentes. Queríamos averiguar si las diferencias eran aceptables. Establecimos un límite de medio grado Celsius (0.5 °C) como la diferencia máxima aceptable.

En nuestros hallazgos, la diferencia promedio entre la temperatura nasofaríngea y las lecturas de la frente fue bastante pequeña, alrededor de -0.04 °C. ¡Esto significa que estaban bastante alineadas! Sin embargo, cuando miramos la proporción de mediciones que estaban dentro de nuestro límite acordado, solo un pequeño número lo logró.

Las temperaturas nasofaríngea y esofágica también tuvieron una historia similar con una diferencia mínima de alrededor de 0.02 °C. ¡De nuevo, no está tan mal!

Tendencias de temperatura durante HIPEC

Al analizar los datos, notamos cómo la temperatura cambió en diferentes momentos de la operación. Antes, durante y después de HIPEC, verificamos el acuerdo entre las lecturas de temperatura. En general, nuestros hallazgos indicaron una fuerte conexión entre las temperaturas nasofaríngea, de la frente y esofágica durante toda la cirugía.

Sin embargo, vimos algunas fluctuaciones interesantes. Después de HIPEC, las temperaturas aumentaron en todos los sitios de medición, en particular en las áreas nasofaríngea y de la frente. Este calentamiento repentino podría potencialmente llevar a problemas para el paciente mientras su cuerpo se ajusta.

Por qué el monitoreo de temperatura es clave

Elegir dónde monitorear la temperatura durante HIPEC es muy importante. El objetivo es obtener una lectura confiable para manejar la condición del paciente de manera efectiva. Dado que la temperatura en el cerebro está estrechamente relacionada con la temperatura nasofaríngea, tiene sentido monitorearla allí.

El termómetro de frente también es una opción, aunque a veces puede dar lecturas engañosas. Se ha notado en otros estudios que las mediciones de la frente pueden diferir alrededor de 1 °C de la temperatura central, lo cual es significativo.

Nuestros resultados mostraron que incluso durante cambios rápidos de temperatura, la temperatura nasofaríngea y las mediciones de la frente mantuvieron una buena correlación. Las lecturas esofágicas también lo hicieron bien, pero a veces no se alinearon perfectamente con las otras.

Observaciones post-cirugía

Otro punto de interés fue que después del procedimiento HIPEC, las temperaturas cayeron rápidamente, seguidas de un aumento súbito. Esto podría ser un problema, ya que los cambios rápidos de temperatura pueden estresar el corazón y los vasos sanguíneos.

Al estudiar estos cambios, notamos que la temperatura esofágica a menudo reflejaba la de la cavidad abdominal, mostrando un comportamiento diferente durante la cirugía. Esto significa que necesitamos estar atentos al manejar los cambios de temperatura durante y después de la cirugía.

Conclusión

En resumen, nuestro estudio encontró fuertes conexiones entre las lecturas de temperatura nasofaríngea, de la frente y esofágica durante HIPEC con tratamiento quirúrgico. Sin embargo, hubo diferencias notables que podrían llevar a complicaciones. Monitorear la temperatura de manera efectiva en estas situaciones es vital, ya que los cambios de temperatura pueden afectar significativamente los resultados del paciente.

Ser conscientes de cómo la temperatura impacta los procedimientos quirúrgicos ayuda a los proveedores de salud a cuidar mejor de los pacientes. Es un asunto serio, pero a veces es un poco como un baile delicado donde todos deben estar en sintonía para que todo funcione bien. Después de todo, ¡nadie quiere una sorpresa de temperatura inesperada!

Fuente original

Título: A comparison of core temperature at different sites during cytoreductive surgery with hyperthermic intraperitoneal chemotherapy: A prospective observational study

Resumen: BackgroundDuring cytoreductive surgery with hyperthermic intraperitoneal chemotherapy, body temperature rapidly changes due to the hyperthermic agent. Depending on the method used, obtained values may vary, particularly during localized heating of the abdominal cavity. The primary aim of our study was to compare the effectiveness of core temperature monitoring techniques, nasopharyngeal temperature, zero-heat flux cutaneous thermometer device, and esophageal temperature, during hyperthermic intraperitoneal chemotherapy with cytoreductive surgery. MethodsBody temperature was measured using a zero-heat flux cutaneous thermometer device on the forehead and esophageal and nasopharyngeal probes throughout the surgery. Temperature differences were then calculated for each pair of measurements. We conducted an agreement analysis between the nasopharyngeal temperature and reference core temperature measurements using the 95% Bland-Altman limits of agreement for repeated measurement data. The proportion of all differences that were within 0.5 {degrees}C and repeated measures Lins concordance correlation coefficient were estimated. ResultsThe mean overall difference between nasopharyngeal and forehead temperature was -0.04 {+/-} 0.33 {degrees}C (95% limits of agreement: -0.69-0.62), and esophageal temperature was 0.02 {+/-} 0.35{degrees}C (95% limits of agreement: -0.66-0.71). The proportion of differences within 0.5 {degrees}C of TSpotOn was 0.03 (95% CI 0.01-0.04) and that of esophageal temperature was -0.06 (95% CI -0.08 to -0.05). The Lins concordance correlation coefficient of both were 0.94 (95% CI 0.93-0.94). After the hyperthermic intraperitoneal chemotherapy period, the temperatures rapidly decreased, followed by a noticeable rebound increase, particularly nasopharyngeal and forehead temperatures. The maximum difference between esophageal temperature and other temperatures was 1.5 {degrees}C. ConclusionsOur results reveal a strong correlation between nasopharyngeal, zero-heat flux cutaneous, and esophageal temperatures during surgery. However, consistent temperature differences with the esophageal thermometer were not observed. Post-hyperthermic intraperitoneal chemotherapy, rebound heating occurred at all sites, notably in the nasopharyngeal and zero-heat flux cutaneous areas.

Autores: Jung–Won Kim, Jin Ho Kim, Soojeong Oh, So Woon Ahn

Última actualización: 2024-11-29 00:00:00

Idioma: English

Fuente URL: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2024.11.27.24318051

Fuente PDF: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2024.11.27.24318051.full.pdf

Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

Cambios: Este resumen se ha elaborado con la ayuda de AI y puede contener imprecisiones. Para obtener información precisa, consulte los documentos originales enlazados aquí.

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