Entendiendo el sentido de la agencia
Descubre cómo nuestra percepción del control moldea nuestras acciones y resultados.
Christopher M. Hill, Numa Samnani, Leo Barzi, Matt Wilson
― 9 minilectura
Tabla de contenidos
- Midiendo el Sentido de Agencia
- El Papel de la Retroalimentación de Refuerzo
- El Cerebro y los Potenciales Relacionados con Eventos
- ¿Qué Sucede Durante la Retroalimentación?
- La Configuración Experimental
- Hallazgos Clave
- Juicios Temporales y Tipos de Acción
- Unión Intencional y Tipo de Retroalimentación
- Actividad Cerebral y Retroalimentación
- Conclusión
- Fuente original
Cuando hacemos algo a propósito, como saludar con la mano o apagar las luces, sentimos que somos dueños de esa acción. Esa sensación se conoce como "sentido de agencia". Es la sensación de que estamos a cargo y que nuestras acciones tienen un impacto. Piensa en ello como el "choca esos cinco" mental que te das a ti mismo cuando tocas el botón de aplazamiento—¡sí, tú hiciste eso!
Esta sensación es bastante significativa en cómo pensamos sobre el libre albedrío y la conciencia. Los investigadores han estado ocupados estudiando esta idea, especialmente en lo que respecta a problemas de salud mental. Por ejemplo, las personas con ciertos trastornos psiquiátricos o neurológicos pueden experimentar cambios en su sentido de agencia. Es como si alguien bajara el volumen de su voz interna de control, y eso puede interferir con cómo perciben sus acciones y sus resultados.
Midiendo el Sentido de Agencia
Una forma común de medir nuestro sentido de agencia es a través de algo llamado "unión intencional". Este término se refiere a nuestra sensación de tiempo respecto a nuestras acciones y sus consecuencias. Cuando hacemos algo voluntariamente, como presionar un botón, y escuchamos un sonido después, a menudo sentimos que la acción y el sonido están más cerca en el tiempo de lo que realmente están. Sin embargo, si la acción es involuntaria, como si alguien más presiona el botón, percibimos el tiempo de manera diferente. Esta Percepción Temporal es como intentar adivinar cuánto tarda en hacerse palomitas en el microondas — ¡a veces se siente más largo de lo que realmente es, especialmente si tienes mucha hambre!
Los científicos a menudo organizan experimentos donde los participantes juzgan el tiempo entre su acción y un resultado, como un sonido. Al medir estos juicios, los investigadores pueden aprender más sobre cómo funciona la agencia. Pero los resultados han sido un poco mixtos, dejando a los investigadores rascándose la cabeza. A veces, los resultados negativos conducen a un sentido de agencia más fuerte, mientras que otras veces no parecen importar en absoluto. Es como tratar de averiguar si trabajas mejor con café o té—los resultados pueden variar de persona a persona.
El Papel de la Retroalimentación de Refuerzo
La retroalimentación de refuerzo es otra pieza interesante del rompecabezas. Esto es cuando recibimos información sobre nuestras acciones, ya sea como recompensa por hacerlo bien o un castigo por cometer un error. Piensa en ello como tu jefe diciendo, "¡Buen trabajo!" o "Intenta esforzarte más la próxima vez!" Influye en cómo relacionamos nuestras acciones con los resultados que siguen.
Las recompensas y los castigos pueden moldear nuestro comportamiento de manera significativa. Por ejemplo, si te dan una galleta por limpiar tu habitación, es más probable que lo vuelvas a hacer. Pero si te fastidian por no hacer tu tarea, ¡puedes evitar ese tema por completo!
Aunque sabemos que la retroalimentación de refuerzo influye en el comportamiento, sus efectos específicos en el sentido de agencia no se han estudiado tanto. Una mirada reciente a este tema mostró que cuando las personas recibieron retroalimentación sobre su precisión en el tiempo—piensa en lo cerca que estaban de alcanzar un objetivo—su sentido de agencia cambió. Básicamente, un mejor tiempo significaba que sentían menos agencia en esa tarea, lo cual es como darse cuenta de que todavía no eres muy bueno en malabares después de tanto tiempo.
El Cerebro y los Potenciales Relacionados con Eventos
Los neurólogos a menudo utilizan una herramienta llamada electroencefalografía (EEG) para observar la actividad cerebral durante estas tareas. Esta técnica mide las señales eléctricas producidas por nuestro cerebro y puede ayudarnos a entender cómo procesamos las acciones y sus resultados.
Cuando los participantes reciben retroalimentación sobre sus acciones, ciertas señales cerebrales llamadas potenciales relacionados con eventos (ERPs) muestran cómo monitoreamos los resultados. Es como ver cómo el puntaje de un juego se incrementa en el marcador. Picos específicos en estas señales ocurren después de eventos y revelan cómo procesamos diferentes aspectos de la retroalimentación, como cuán significativa o urgente es la información.
Por ejemplo, dos tipos principales de ERPs pueden mostrar respuestas distintas cuando los participantes reciben recompensas en comparación con castigos. Generalmente, el castigo tiende a generar una reacción más grande en el cerebro, especialmente cuando las personas están activamente comprometidas en la tarea. Esto significa que cuando recibes un pulgar hacia abajo en lugar de un pulgar hacia arriba, es probable que tu cerebro esté esforzándose más por procesar esa retroalimentación decepcionante.
¿Qué Sucede Durante la Retroalimentación?
En estudios, las personas participaron en tareas donde estimaban intervalos—como averiguar cuánto tiempo pasa entre presionar un botón y escuchar un tono—mientras recibían diferentes tipos de retroalimentación. Algunos participantes recibieron retroalimentación positiva (como una luz verde por acertar), mientras que otros se encontraron con retroalimentación negativa (como una luz roja por equivocarse).
Curiosamente, al comparar la emoción de hacerlo bien (recompensa) y el miedo de hacerlo mal (castigo), la retroalimentación de castigo parecía generar una conexión más fuerte entre sus acciones y los resultados. Era como si el miedo fuera un mejor motivador que una galleta.
La Configuración Experimental
En un experimento reciente, los investigadores reunieron a un grupo de jóvenes adultos y los hicieron sentarse frente a una computadora, participando en tareas diseñadas para medir su sentido de agencia. Tenían que presionar un botón para activar sonidos y luego estimar el tiempo entre su acción y el sonido. En resumen, se suponía que debían tocar el botón, escuchar un tono y adivinar cuánto tiempo tardó en sonar ese tono.
Para hacerlo más interesante, los investigadores dieron a los participantes diferentes tipos de retroalimentación según su precisión al estimar los intervalos. Dependiendo del grupo al que fueron asignados, los participantes se sintieron recompensados o castigados según qué tan cerca estaban sus estimaciones del tiempo real. Mientras tanto, el grupo de control recibió retroalimentación neutral, que hacía que su retroalimentación se sintiera tan emocionante como mirar la pintura secarse.
Hallazgos Clave
Juicios Temporales y Tipos de Acción
La investigación proporcionó algunas ideas intrigantes sobre qué tan bien las personas estimaron el tiempo según si presionaron el botón ellas mismas o vieron a alguien más hacerlo. Como se preveía, las personas tuvieron más dificultades con intervalos de tiempo más largos. De hecho, estaban particularmente imprecisas en sus estimaciones cuando simplemente observaban a otra persona realizar la acción. Es similar a cuando intentas adivinar cuánto tiempo le toma a un amigo hacer un sándwich en lugar de hacerlo tú mismo—¡puedes pensar que les tomó una eternidad cuando solo estuvieron fuera cinco minutos!
Unión Intencional y Tipo de Retroalimentación
Los resultados revelaron que la retroalimentación de castigo aumentó el sentido de agencia o unión intencional más que la retroalimentación de recompensa. Era como si ser regañado ayudara a las personas a sentir que sus acciones tenían una conexión más fuerte con el resultado, mientras que recibir refuerzo positivo no tenía el mismo impulso energético. Es como saber que necesitas evitar el brócoli después de la cena porque lleva a una charla dura de mamá, en lugar de los dulces beneficios del postre por limpiar tu plato.
Actividad Cerebral y Retroalimentación
Cuando los investigadores observaron la actividad cerebral durante las tareas, notaron que diferentes tipos de retroalimentación afectaban los patrones de respuesta del cerebro. Por ejemplo, la retroalimentación de castigo elevaba la amplitud de ciertas señales cerebrales, lo que significaba más actividad cerebral al procesar esas señales negativas.
Curiosamente, los participantes que recibieron retroalimentación de castigo mostraron respuestas cerebrales más grandes en comparación con sus compañeros que recibieron retroalimentación positiva o neutral. Durante las tareas de acción, aquellos que enfrentaron castigos parecían prestar más atención a sus errores, lo que probablemente aumentó su sentido de agencia sobre sus acciones.
Conclusión
En resumen, esta investigación muestra que nuestro sentido de agencia es significativo en cómo experimentamos nuestras acciones y sus consecuencias. Aunque a menudo sentimos que controlamos nuestras elecciones, varios factores—incluyendo los tipos de retroalimentación que recibimos—pueden interferir con esa percepción. Los castigos pueden ser duros, pero pueden ofrecer un sentido más fuerte de conexión entre lo que hacemos y lo que sucede después, mientras que las recompensas pueden no crear el mismo nivel de conciencia.
Entender estas dinámicas es útil para muchos campos, incluyendo la psicología y la neurociencia. También podría arrojar luz sobre por qué algunas personas luchan con su sentido de control en situaciones cotidianas, especialmente en aquellas que lidian con diversos problemas de salud mental.
Así que, la próxima vez que presiones ese botón de aplazamiento, recuerda: ¡la lucha por la agencia es real, y a veces ese despertador se siente como el más pequeño invasor en tu reino de sábanas acogedoras!
Fuente original
Título: Punishing temporal judgement boosts sense of agency and modulates its underlying neural correlates
Resumen: Feeling in control of ones actions is fundamental to the formation of action-outcome relationships. Reinforcement and its valence also change the action-outcome relationship, either through behavior promotion or diminishment. In this study we evaluated how reward and punishment reinforcement modulate sense of agency, as measured by intentional binding. Moreover, using electroencephalography (EEG) we evaluated how reward and punishment reinforcement changes outcome event related potentials associated with the accuracy of participants judgement of the time interval between a key press and audio tone. We found that punishment reinforcement increased intentional binding between the action and outcome more than reward and control feedback. This was also reflected in the outcome event related potentials, where punishment elicited greater P300s and Late Positive Potentials compared to reward and control. We also found increased N100s and diminished P300s and Late Positive Potentials when the participants did not actively participate in evoking the tone. Taken together, our findings showcase that punishment reinforcement boosts sense of agency and modulates associated neural activity more than reward and no reinforcement, as a function of increasing attention and arousal. These findings illuminate the greater effect punishment reinforcement has on behavior and brain activity by its modification of sense of agency, which is important for the development of treatments in psychiatric and neurological diseases.
Autores: Christopher M. Hill, Numa Samnani, Leo Barzi, Matt Wilson
Última actualización: 2024-12-16 00:00:00
Idioma: English
Fuente URL: https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2024.12.12.628000
Fuente PDF: https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2024.12.12.628000.full.pdf
Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
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